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"Así conseguí trabajar donde siempre había soñado: Vogue"

POR María Palomares

Enrique Torres Meixueiro

Hablamos con Enrique Torres Meixueiro, ex-alumno del Máster VOGUE-UC3M en Comunicación de Moda y Belleza, sobre su experiencia en Condé Nast College Spain.

Enrique Torres Meixueiro siempre había tenido claro que quería trabajar en la revista Vogue. Por eso, hace ya una década decidió viajar desde México, su ciudad natal, a Madrid para formar parte de la VII edición del Máster VOGUE-UC3M en Comunicación de Moda y Belleza. A su regreso y tras vivir un intenso año académico repleto de enriquecedoras experiencias, su sueño se hizo realidad: comenzó su andadura como redactor en Vogue México y Latinoamérica.

¿Cómo surgió venir a Madrid a estudiar el Máster VOGUE-UC3M en Comunicación de Moda y Belleza?

Desde siempre me ha fascinado el mundo de la moda y las revistas, pues tuve acceso a ellas desde muy pequeño. Aprendí muchísimo con ellas, pero conforme fui creciendo, ese hobby se fue disipando. En 2008 o 2009 trabajaba como abogado en el Poder Judicial de la Federación de México, mientras terminaba mi licenciatura en Derecho. Sin embargo, me encontraba en un punto en el que buscaba un nuevo rumbo profesional, tenía inquietud por hacer algo distinto. Un día pasé por un quiosco, vi un número de Vogue México y, como hacía tiempo que no leía una revista, la compré. Ahí me topé con la publicidad sobre el Máster VOGUE en Comunicación de Moda y Belleza, en colaboración con la Universidad Carlos III de Madrid. Lo leí y pensé “qué curioso, justo ahora que estoy buscando un cambio en mi vida”. Así que escribí a la dirección de correo electrónico que aparecía para pedir más información y en 2011, cuando terminé mis estudios (uno de los requisitos era disponer de un título universitario), decidí dejar mi trabajo y mudarme a Madrid a cumplir mi sueño.

¿Qué destacarías de tu formación en el Máster?

Sobre todo, la seriedad y profesionalidad con la que estaba planteado el Máster. Te ofrecían un forma muy estudiada y específica de especializarte en la industria de la moda, la belleza, el lujo y el estilo de vida. Eso fue lo que más me llamó la atención y me dio confianza, el hecho de que tomaran tan en serio la profesión y no banalizaran esta carrera que, normalmente, todo el mundo tiende a desprestigiar. La gente de mi alrededor me decía “¿Cómo vas a estudiar moda? Para trabajar en eso no hace falta”, y vaya sorpresa cuando empecé el Máster, ¡porque sí que se estudia! Y, además, mucho. Desde el primer día, además de las lecciones teóricas, abordábamos muchas cuestiones prácticas en las que aplicábamos a un caso real los conocimientos adquiridos. Eso hace que conectes con la asignatura, desarrolles nuevas habilidades y herramientas y adquieras experiencia. También destacaría a los profesores, de quienes recibí, aparte de la teoría y la práctica, unos consejos profesionales increíbles que aún hoy me sigo aplicando. Sobre todo me transmitieron humildad y respeto, que considero dos valores esenciales para dedicarte a esta profesión.

¿Descubriste alguna vertiente creativa o profesional que no conocías durante tu formación en el Máster?

Diría que sí. En un principio mi idea era hacer estilismo. Por suerte tuve la oportunidad de realizar prácticas como asistente en Vogue Suplementos y en Glamour. Aprendí al lado de profesionales excelentes, quienes me ayudaron a entender muy bien las producciones de moda, el acercamiento al producto, el casting con las modelos, la idea, el desarrollo de los procesos creativos… Sin embargo, dentro del Máster estudiábamos redacción y nos dejaban desarrollar temas periodísticos. Uno de los ejercicios consistía en escribir un artículo, definiendo su estructura, recurriendo a fuentes, etc., y me di cuenta que me divertía escribir. Tenía una redacción muy formal por mi trabajo como abogado, y ahí aprendí a entender la parte creativa del periodismo.

¿Cómo surgió tu oportunidad en Vogue México y Latinoamérica?

Cuando terminé mi andadura en Madrid, realicé otros cursos en Europa hasta que un día recibí la propuesta de regresar a México con un puesto editorial en Vogue México y Latinoamérica. Tuve una entrevista con la ex-CEO de Condé Nast México y Latinoamérica, y la directora editorial que estaba entonces en la revista. Me ofrecieron un puesto de redacción, al que dije que sí inmediatamente, ya que siempre había tenido claro que quería trabajar en una revista en España o Latinoamérica, y que esta sería Vogue.

¿Cómo te ha servido lo aprendido en el Máster en tu trabajo y cómo ha sido tu trayectoria en la revista?

La formación que recibí en el Máster y en los pasillos de Vogue durante mis prácticas me sirvió para sentar las bases de mi trabajo, y me considero muy afortunado de haber podido llevar gran parte de todos esos conocimientos al trabajo que he desempeñado en Vogue México y Latinoamérica. Al llegar a la revista, me tocó trabajar con el que era subdirector de la revista, y me ayudó muchísimo a corregir y afinar mi estilo a la hora de escribir. Obviamente no era el niño prodigio de la redacción, pero me fue enseñando de qué hablar, a qué fuentes darle prioridad, cómo hacer que un titular fuese atractivo… Ahora me considero un redactor feliz de poder hablar más a fondo de lo que es el aspecto periodístico de Vogue, y de poderlo transmitir a las nuevas generaciones. Siento que en mis años como Jefe de Redacción y Edición he estado en una posición muy privilegiada que me permitía explorar muchas inquietudes personales y profesionales. Además, he dirigido muchas de las producciones de la revista, algunas de portada, y he realizado labores de estilismo, temas de belleza, producciones con celebrities... Y ahí es cuando me doy cuenta de todo lo que aprendí en el Máster, y cómo me ha servido.

Recuerdo que en una de mis primeras clases, una de nuestras profesoras nos dijo: no hay que creerse por encima de los demás por trabajar en un medio en el que estamos en contacto con tanta belleza y lujo; este es un trabajo como cualquiera y requiere de profesionales. Esas palabras me inculcaron un sentido de compromiso, disciplina y humildad que me guiarían en las aulas del Máster y durante mis prácticas en VOGUE España. A día de hoy, mi filosofía profesional sigue cimentándose en aquellas tres palabras clave, las mismas que comparto mis compañeros de trabajo y con las nuevas generaciones con las que tengo el privilegio de trabajar

¿Cambió tu visión respecto a la moda y cómo se trabaja en este ámbito?

Totalmente. Cuando estás dentro te das cuenta realmente de la profesionalidad, la entrega y el sacrificio que supone dedicarse a este ámbito. En mi caso, mi trabajo requería leer mucho, investigar y demostrar rigor a la hora de preparar un tema. Como redactor tienes que presentar una idea concreta, una temática bien estructurada y saber hacia dónde quieres llevar esa historia a través de la moda. Se trata de analizar el contexto, pues la moda no son solo prendas, accesorios, modelos o lo que sea trending topic en un momento determinado, sino que implica todo el contexto que la rodea y que está generando esa tendencia. Y ahí entran cuestiones sociales, culturales, políticas… Nosotros los periodistas somos, en cierta medida, agentes que medimos todos esos aspectos para que un número sea relevante a nivel editorial para nuestra audiencia. Si nosotros realmente queremos darle un sentido trascendente a nuestro trabajo y a nuestra industria, primero se debe entender esto, la complejidad de la moda. Y, afortunadamente, en el Máster aprendí a entenderla a través de las asignaturas, las prácticas y los conocimientos que adquirí.

¿Consideras necesaria este tipo de formación para desarrollar una carrera en moda?

Por supuesto. Cuando tienes una formación de base combinada con la práctica y los conceptos claros, ahí es cuando puedes desarrollar y permitirte que la creatividad, que es algo imperativo en esta industria, se mezcle con esos conocimientos. Para mí, la fórmula del éxito es conocimiento + creatividad, y deben aplicarse en equilibrio. Es la única manera de poder dedicarte a este trabajo y hacerlo bien. En este sentido, el Máster tenía una parte teórica bastante completa, pero también ofrecía muchos talleres y ejercicios que nos daban la oportunidad de vivir en primera persona lo que estudiábamos en clase, a la vez que nos permitía llevar a cabo nuestras ideas y proyectos.

Por último, ¿qué consejo darías a futuros alumnos de Condé Nast College Spain?

Primero, que nunca se den por vencidos, porque la industria cada vez se vuelve más exigente en cuanto a los perfiles. Segundo, que siempre se mantengan tenaces y firmes con sus ideas. Y tercero, que acepten los consejos y críticas constructivas con humildad. Ahora más que nunca es importante rodearse de personas que aporten positividad a tu vida, porque eso te va a hacer forjarte una identidad en lo que quieras hacer en la industria. En este sentido, el Máster me ayudó a quitarme muchos miedos y muchas ideas preconcebidas gracias a las clases, los profesores y el intercambio de ideas y opiniones diferentes de los compañeros. Pero, sobre todo, me hizo redescubrirme y me permitió ser yo mismo. Si una persona es auténtica, tiene las ideas claras y ofrece un punto de vista interesante y personal, al final esas cosas son las que más le van a valer en su formación y en su carrera profesional.

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